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Marta Robles: «La Corinna más Corinna de la Historia fue Leonor de Guzmán, la concubina de Alfonso XI»

Publicado en El Mundo 

EDURNE URRETA

La escritora ha abandonado al inspector Roures para contar los secretos sexuales de los reyes de España: desde el pene coliflor de Fernando VII y la obsesión por el sexo de Felipe V hasta las escenas porno de las películas de Alfonso XIII que él mismo reproducía.

Marta Robles, el lunes, en Madrid.

Marta Robles, el lunes, en Madrid.BERNARDO DÍAZ

Año y medio le ha llevado a Marta Robles (57) bucear en 12 siglos de historia de España dejando de lado datos y batallas para meterse en la cama de los reyes. Porque de sexo puro y duro va el último libro de la periodista y escritora madrileña, que ha aparcado la novela negra para plasmar en Pasiones carnales (Espasa) la trastienda de nuestra historia. El esfuerzo, asegura, ha sido enorme. El obligado encierro le vino muy bien, aunque pasó el Covid y acabó baldada. «Estuve encerrada con mis tres hijos, el amigo de uno de ellos y mi marido. ¡Imgínate, yo sola con cuatro tíos que no paraban de comer! Cómo eché de menos la compañía de una mujer», cuenta entre risas a LOC.Hace frío y Marta ha acudido a la entrevista, en una terraza del Paseo del Pintor Rosales, enfundada en un largo abrigo. Presume de tipazo con vaqueros pitillo y taconazo. ¿Cómo lo hace?, le preguntamos, ¿Se machaca en el gimnasio? «¡Qué va! no hago nada de ejercicio, hago pilates, que me va muy bien, y cuido mucho la alimentación. Tengo la misma talla que cuando tenía 20 años«, cuenta.

Le ha dedicado el libro a Carlos García-Calvo ¿Cree que le hubiera gustado?

Le habría encantado. Carlos era un hombre cultísimo y sabía muchísimo de historia, me llamaba cada dos por tres para comentarme cosas de tal o cual rey. Me pareció un homenaje muy bonito dedicárselo porque le echo muchísimo de menos.

No sé si su libro es apto para monárquicos porque los reyes no salen muy parados

En la parte de las pasiones carnales los poderosos no suelen salir bien parados, ni aquí ni en Tombuctú. Lo que pasa es que solo nos han contado las cosas buenas que hicieron y hay muchas cosas de la trastienda que influyeron también en el devenir de los acontecimientos.

Empieza con el visigoso Rodrigo y acaba con Alfonso XIII. ¿Por qué se ha parado ahí? ¿No había material para haber seguido?

Puede ser, pero no quería hacer información, quería hacer literatura, y para eso se requiere perspectiva. Habría mucho morbo si hubiese llegado hasta el Rey Juan Carlos y yo no quería eso. Cuando pasen unos años se escribirá la historia del Rey de verdad, con sus pros y sus contras.

¿Cuántas Corinnas desfilan por sus páginas?

La Corinna más Corinna ha sido Leonor de Guzmán, la concubina durante 23 años de Alfonso XI. Tuvo diez hijos con él, los colocó a todos y fue considerada como una reina dentro y fuera, con atribuciones y poderes, por encima de María de Portugal, la reina oficial. Uno de los hijos de Leonor, Enrique de Trastámara, cambió la historia de España. Corinna se ha llevado la pasta pero ¿ha tenido tanta influencia sobre España? ¿Qué más sorpresas se ha llevado?

Me ha sorprendido todo, desde el principio. Por ejemplo, la leyenda de Florinda la Cava, hija del conde Don Julián, a la que el rey Rodrigo violó. En venganza, el padre, que era su aliado en el norte de África, abrió las puertas a los musulmanes. O descubrir que Felipe V, el primero de los Borbones, se masturbaba de forma compulsiva y le hacía barbaridades a su mujer, Isabel de Farnesio.

Maneja una extensa bibliografía pero hay muchas partes noveladas.

Claro, pero está perfectamente diferenciado en el libro. Yo hago un ensayo, expongo lo que sucedió y además, de alguna manera, opino sobre ello y a partir de un momento determinado digo: esto es lo que podría haber pasado.

Le han salido algunos capítulos porno.

No, porno no (risas), hay pasajes eróticos, más bien.

«Después se bajó los pantalones con urgencia, sacó su abultado miembro del calzoncillo y se lo clavó a su Neneta en la garganta…» La escena de Alfonso XIII haciendo de ginecólogo de su amante Carmen Ruiz Moragas no me dirá que no es X…

He reproducido una escena de una de las películas porno de Alfonso XIII que le encargó al conde de Romanones. De las 20 que se hicieron, y que costaron la friolera de 6.000 pesetas de la época cada una, se conservan tres. Parece que el rey participaba a veces como guionista y, como a todos los amantes del porno, parece también que le gustaba reproducir con sus amantes esas escenas y eso es lo que he hecho. Tiene mucho interés porque hace un buen retrato de lo que podía ser el rey.

También hemos descubierto que Fernando VII tenía el pene como una coliflor. ¿Cómo lo ha sabido?

Curiosamente hay varios testimonios que lo describen. Prosper Merimée le escribió a Stendhal que su pene tenía la base fina y la punta muy gorda, y se me ocurrió que era como una coliflor.

Si incluyeran su libro en los temarios de la ESO seguro que a los chavales les interesaría más la Historia ¿no cree?

Los libros de Historia tendrían que transformarse ligeramente, porque a veces tienen un lenguaje muy académico y mucha gente se aburre. Lo que he pretendido es que sirva para aprender pero también para entretenerse e indignarse si hace falta.

 

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