Jamás he sido una madre fundamentalista. Quizás por eso nunca he creído que la mujer sea más mujer si es madre, que nuestro mejor estado sea el del embarazo, ni tampoco que dar el pecho sea un regalo de la naturaleza. Yo, que soy madre de tres hijos y que amamanté durante el primer mes y medio de su vida a los tres, nunca disfruté mucho de la lactancia. Me resultaba dolorosa, no me gustaba oler a requesón y sobre todo me ponía de los nervios que alguien considerase que era una circunstancia digna de compartir y contemplar. Sé que hay madres que gozan enormemente del acontecimiento y que deciden dar de mamar a sus hijos hasta después de que les salgan los dientes, pero no fue mi caso ni es el de muchas otras madres, que no somos ni mejores ni peores que ellas. Como no lo son tampoco las que deciden alimentar a sus hijos con biberones desde el primer minuto de sus vidas. Es cierto que la lactancia materna tiene beneficios probados para los bebes, que los inmuniza frente a las enfermedades y que está aconsejadísima por los pediatras; pero eso no implica que haya que esculpirle un monumento a las madres que amamantan a sus niños o dejarles espacios reservados en todas partes. Lo que pasa es que si antes la recomendación era amamantar a los bebes cada tres horas, ahora los pediatras, que a veces parecen el peor enemigo de la mujer, sugieren hacerlo a demanda. Es decir, a cualquier hora y en cualquier sitio. Derecho tienen las madres de amamantar en cualquier lugar. Otra cosa es que yo entienda que quieran hacerlo en público.
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Totalmente de acuerdo. Se trata de una cuestión cultural, hay cosas que se muestran y otras que no. Hay países donde se practica el acto sexual a la vista de todo el mundo como algo normal, o donde comer es un acto privado.
En España sacarse un pecho en público no resulta un espectáculo agradable, por muy natural que sea el acto, que lo es. También defecar es de lo más natural y no lo hacemos en público.
Un poco de respeto, por favor.
Sí te digo la verdad Ana, yo tampoco lo veo así. Yo personalmente jamás di el pecho en público porque soy muy pudorosa. Por eso no entiendo bien que haya madres a las que no les importe hacerlo o incluso les guste amamantar en público. Pero lo respeto totalmente, si se hace con el debido decoro. Lo que ya me parece peor es que los defensores de la lactancia materna quieran hacer ver que a todo el mundo le tiene que fascinar dar el pecho a cualquier hora y en cualquier lugar. Yo cuando amamantaba a mis hijos (cosa que hacía porque consideraba que era lo mejor para ellos, pero sin que me resultara especialmente agradable) me organizaba para estar en un sitio en el que me sintiera cómoda en cada toma. Pero, insisto, respeto la decisión de cada cual, siempre y cuando los defensores de la lactancia materna no juzguen a los de la artificial o viceversa. Lo importante es que las mujeres puedan elegir y que ninguna se sienta presionada por nada, decida lo que decida. No es mejor ni peor madre la que amamanta que la que da el biberón, por mucho que haya quien se empeñe en considerarlo así. La mejor madre es la que ama mejor.
Madre mía!! Señora robles, periodista?? De verdad? Yo pensaba que los periodistas se informaban y contrastaban las informaciones no que se dedicaban a expresar opiniones propias de los machistas más acérrimos y de los dictadores más misóginos habidos en la historia. Es increíble que en el occidente del siglo xxi existan mujeres como usted que, enarbolando la bandera feminista, dejen de defender los derechos de las mujeres en pro de ser lo más parecidas a los hombres posible y de estar al servicio de los mismos tratando, únicamente, de complacerles. Sabe lo que le digo…..? Yo tengo tres hijos, no juzgo a nadie por criar a los suyos cómo mejor consideren y, por tanto, espero, que nadie se tome él derecho de criticarme ni de juzgarme a mí. Soy madre, cómo ya he dicho de tres hijos, trabajo porque quiero, estudio en mis pocos raros libres porque soy un alma curiosa, amanto a mis hijos porque me parece lo más adecuado y les doy él pecho en público y donde me da la real gana porque es algo tan natural como la vida misma, usted no lo entiende? Es una pena, culturicese un poco a ver si en su prejuiciosa incomodidad cabe entender que la especie humana perdura gracias a la leche materna, lea un poco de historia, de antropología, de biología, repase la pirámide alimenticia y, absténgase de criticar a otras madres. Nosotras no nos ofendemos cuando vemos que algún niño toma el biberón en el parque ni cuando por la playa otras mujeres hacen top less. Señora mia no confunda las patatas con el chorizo, para no ser fundamentalista disimula usted muy bien, nos pone usted un burca en pro del feminismo sin darse cuenta de que él feminismo no es parecerse al hombre, es defender nuestros derechos como mujeres libres, inteligentes y consecuentes con nuestras decisiones. Un saludo. Ana.
Querida Ana,
lamento que piense que la he juzgado. No lo he hecho en absoluto. Usted a mi sí. Es más, tengo el twitter lleno de sus términos insultantes. Eso, además de cuestionar mi condición de periodista. No importa. Aún así, me voy a tomar la molestia de explicarle mi artículo letra por letra, para que no se llame a engaños. Cuando digo que no soy una madre «fundamentalista», tal y como cuento en mi artículo, me refiero a que no soy una de esas madres que consideran que se es más mujer cuando se es madre, o cuando se da el pecho o cuando se cumple con todo lo políticamente correcto que se señala en el orden establecido. Yo soy madre, como también cuento en el artículo. Tengo tres hijos a los que amo profundamente y que son mi vida entera. Elegí tenerlos y elegí darles el pecho el tiempo que me pareció oportuno; y no creo que sea mejor o peor madre que ninguna otra por ello. Como también digo en el artículo, creo que las mujeres tienen derecho a amamantar a sus hijos si quieren hacerlo y si no, tienen derecho a no hacerlo. Añado que se que a unas les gusta mucho y a otras poco y siguen siendo igual de buenas o malas. Y termino señalando que, las que se deciden por la lactancia materna, tienen TODO el derecho de darle el pecho a sus hijos en cualquier parte, aunque yo no entienda que quieran hacerlo en público. Si a usted le parece que no entender que se quiera amamantar en público denota «frustración», pues no le puedo decir nada más, que yo no me siento frustrada en absoluto. Sobre todo porque, como le digo, pude elegir y elegí y estoy muy satisfecha con mis decisiones. Como habrá observado también, hablo de los beneficios de la lactancia materna, contra la que no estoy en contra en absoluto. Nadie puede estar en contra. Pero, por suerte, nosotras, las mujeres, podemos hacer lo que no pueden hacer las demás hembras del reino animal y es recurrir a otra opción en el caso de que no podamos o no queramos amamantar a nuestros hijos. Y eso, por mucho que haya mujeres u hombres que juzguen no significará en ningún caso que seamos peores o mejores madres. La mejor madre es la que más ama a sus hijos. O ni siquiera eso: la mejor madre es la que ama mejor a sus hijos. Insisto una vez más, yo no he criticado a nadie. Usted sí. La invito a que vuelva a leerme y a leerse. Y por cierto, lea también las muchas opiniones de tantas mujeres que se han sentido presionadas o tachadas de malas madres por no poder o querer darle el pecho a sus hijos y optar por el biberón.
Yo no quiero en absoluto que las mujeres seamos como los hombres, pero sí desearía que las mujeres pudieran decidir como los hombres. Poder elegir es el primer derecho por el que hay que luchar. Buenas noches y disfrute de su elección.
Le voy a explicar punto por punto porque su artículo es irrespetuoso y carente de documentación, ya que, como imagino sabrá, los artículos aunque sean de opinión deben basarse en informaciones contrastadas para evitar confundir y desinformar a los lectores.
1. Jamás he sido una madre fundamentalista. Yo diría que quizás no una madre fundamentalista pero su una periodista fundamentalista que trata de cohibir la actuación de millones de madres.
2.Quizás por eso nunca he creído que la mujer sea más mujer si es madre, que nuestro mejor estado sea el del embarazo, ni tampoco que dar el pecho sea un regalo de la naturaleza. Quizá en vez de ser un regalo de la naturaleza que interconecta hormonalmente al bebé y a su madre y que ha permitido durante millones de años que los niños se alimenten y que la especie humana perdure, lo debamos tomar cómo el castigo divino que dios nos manda por el pecado de la manzana o cómo la sofisticada forma de tortura de la madre naturaleza.
3. Yo, que soy madre de tres hijos y que amamanté durante el primer mes y medio de su vida a los tres, nunca disfruté mucho de la lactancia. Me resultaba dolorosa, no me gustaba oler a requesón y sobre todo me ponía de los nervios que alguien considerase que era una circunstancia digna de compartir y contemplar.Allá va la primera falta de respeto. No yo ni ninguna madre que lácta olemos a requesón, como mucho olemos a madre y a leche y, ¿Sabe usted para que? Pues para que nuestros hijos nos reconozcan y encuentren el lugar del que deben obtener su alimento. Sabrá usted que el primer sentido que se desarrolla en un niño es el olfato y es que no pueden vernos con claridad y la verdad la teta no suena, al biberón igual le podemos poner un cascabel.
Que a usted le doliese y está circunstancia no le permitiera disfrutar de la lactancia me llena de tristeza, se a ciencia cierta que es una situación muy dura que no deseo a nadie, especialmente sí su idea inicial era dar el pecho. Pero está situación no le ocurre a todo el mundo, y sí ocurre y se cuenta con el apoyo adecuado se solventa fácilmente, por tanto está información, que la única relevancia que tiene es justificar que algo sí entiende de lactancia, puede llevar a la desinformación de las lectoras y malentendidos que reduzcan sus expectativas ante la lactancia y se fomente el mito de que la lactancia es dolorosa, sacrificada y carente de emoción.
A mi lo que me pone de los nervios es que seamos tan fundamentalistas con las libertades y que luego ver una teta y un bebé alimentándose de ella nos escandalice como sí de un acto pornográfico se tratara. No hay imagen más belga que ksa de un bebé satisfecho y la mirada que comparte cómplice con su madre, además de su sonrisa, cosa que a veces son capaces de hacer aún con el pezón en la boca.
4. Sé que hay madres que gozan enormemente del acontecimiento y que deciden dar de mamar a sus hijos hasta después de que les salgan los dientes. Hay niños que nacen t ya con dientes, a esos no les dejamos que tomen ni el calostro, a ver sí en un ataque se van a comer a su madre. Famosos arqueólogos y antropólogos han realizados numerosos estudios en los que se concluye que a lo largo de la historia y la prehistoria los niños han lactado hasta un mínimo de cuatro años que es la edad en la que se empiezan a cambiar los dientes de leche por los definitivos. Dos curiosidades: lisa dientes de leche se llaman así porque por su forma y tamaño permiten la lactancia materna. En los países subdesarrollados donde millones de niños mueren de hambre, aumentan esas tasas precisamente a partir de los 4 años que es cuando la mayoría deja de mamar.
5. pero no fue mi caso ni es el de muchas otras madres, que no somos ni mejores ni peores que ellas. Otra falta de respeto….., ¿es que «ellas» se han metido contigo? Me parece que lo que han hecho ha sido unirse para denunciar lo que consideran una injusticia y pista apoyar a varias madres que han sido expulsadas y, por tanto discriminadas, por amamantar a sus hijos. ¿Las hubieran echado de haberles dado un biberón delante del resto de la clientela? ¿Se da cuenta de que este comentario enfrenta a las madres que dan biberón con las que han elegido el pecho? Da a entender que el motivo de la protesta es fastidiar a las madres q dan biberón a sus hijos. Pues no, no señora, defienden sus derechos, y no lo hacen pasando por encima de los derechos de los demás.
6. Es cierto que la lactancia materna tiene beneficios probados para los bebes, que los inmuniza frente a las enfermedades y que está aconsejadísima por los pediatras. Y otras muchas cosas que usted no cuenta y que sin de vital importancia, cómo que previene la obesidad, el cáncer de mama y las enfermedades respiratorias, así como las alergias. También asegura el alimento necesario y la nutrición adecuadas para cada momento y etapa del desarrollo del niño. Asegura el alimento cuando el niño está enfermo y le aída a sanar antes y mejor, es medicina, cariño, inmunidad, calor, comprensión y respeto. Está aconsejaba por los pediatras por todas esas razones y algunas más porque es lo más adecuado. Las leches de fórmula están hechas a base de leche de vaca tratada en un laboratorio, desde no hace tanto, aproximadamente un siglo, contra miles de años de lactancia materna. Tras la primera fuera mundial, sí que era necesaria, millones de niños huérfanos morían de hambre, entonces no había tiempo de experimentar en el laboratorio con ratas u otros animales. Es el medicamento más extendido que no ha sido sometido a controles ni exámenes jamás, se ha distribuido en el mayor laboratorio conocido, el mundo, con la mayor tasa de individuos a estudiar, la especie humana. Las mamás que dais biberón por favor no lo honestos como un ataque son simplemente datos que no doy yo. En ningún momento deseo hacéros sentir mal, os entiendo perfectamente y nada más lejos de mi intención que juzgaros.
7. pero eso no implica que haya que esculpirle un monumento a las madres que amamantan a sus niños o dejarles espacios reservados en todas partes. Ni mucho menos!!! Volvemos al problema de anteriores críticas. ¿Es que las madres lactantes se han manifestado porque quieran un monumento? Sí estuvieras un poco cultivada sabrías que tenemos muchos, y cuadros también. Se manifestaban para denunciar algo que les parecía injusto bla bla bla bla.
8. Lo que pasa es que si antes la recomendación era amamantar a los bebes cada tres horas, ahora los pediatras, que a veces parecen el peor enemigo de la mujer, sugieren hacerlo a demanda. Los pediatras reciben poca formación en lactancia durante la carrera, eso es más para las matronas. Antes los pediatras recomendaban lactar cada tres horas porque recibían cursos de formación continúa que les daban, curiosamente, las compañías distribuidoras de leche artificial, ¿Tendrían intereses económicos para desinformar tan descaradamente a los especialistas? Hoy, afortunadamente, esos cursos de formación parten de entidades externas que nada tienen que ver con la industria alimenticia de los bebés y, tras una exhaustiva investigación de miles de estudios se puede afirmar que la lactancia debe ser a demanda para ajustar la producción de leche a las necesidades del bebé (parecido a lo que sucede con la ley de la oferta y la demanda en las tiendas de moda, que sin duda usted frecuenta) sí no tomasen la leche a demanda está se retiraría, como le sucedió a de nuestras madres cuando las recomendaciones eran amamantar cada tres horas. Los pediatras lejos de ser nuestros enemigos tratan de ayudarnos a tener bebés sanos y bien alimentados. Está recomendación se está extrapolando cada vez más al biberón precisamente para que los niños aprendan aautoregularse para evitar engullan sin control sobre sí mismos, dando lugar, en el futuro, a posibles problemas de sobrealimentacion y obesidad.
9. Es decir, a cualquier hora y en cualquier lugar. Faltaría más, usted come donde y cuando quiere sin preocuparse de sí a mi me molesta o no. Los bebés n
Como decía, los bebés no tienen derecho a comer cuando lo necesiten, claro por eso muchos pasan hambre y sus madres se ven obligadas a abandonar la lactancia, por comentarios como los suyos.. La lactancia sí no es a demanda no puede producirse, no desinforme a las madres diciendo que esas recomendaciones son fruto del capricho de los los pediatras comosietos quisieran castigarnos de por vida no hay nada como llevarlas cosas al absurdo
Quisiera disculparme por las faltas de ortografía y los errores de sintágsis y gramaticales, escribo desde el móvil y me resulta dificultoso y complicado hacerlo y corregir las palabras que el diccionario predictivo escribe.
tetánica, simplemente genial!!!!
Había otro comentario en el que lei que el vínculo entre madre hijo cuando se da el pecho y cuando se da el biberón es el mismo. Por supuesto que las madres que dan el biberón adoran a sus hijos y establecen un vínculo de apego excelente, pero no tienen el componente hormonal que proporciona la lactancia y que hace que se segregue oxitocina durante la tetada y que ambos se enamoren una y otra vez. No dudo ni mucho menos que se consiga erto mismo vínculo, tengo amigas que dan o dieron el biberón y lo han conseguido pero les ha costado mucho ya que ese componente hace que las cosas sean más fáciles.
Ánimo a que todas las madres decidan por sí mismas sin presiones, pero para ello, como ya le he dicho Marta, se debe estar bien informada y como creo haber demostrado con este artículo no sólo ha desinformado sino que ha ayudado a alimentar y fomentar falsos mitos.
Mi tono, ni en este ni en otros mensajes, ha sido beligerante, sólo me he defendido ante su ataque, a mi misma, a mis hijos, a mis abuelas, a mi madre y mis tías y a mi pediatra y a las madres que protestaban ante una injusticia no para que les construyeran un monumento.
Un saludo. Ana.
Mire Ana, este va a ser el último comentario suyo que voy a contestar.
Creo que se ve claramente en lo que escribe que sigue sin entender nada del artículo, obcecada como está en que, cualquier punto de vista diferente al suyo de madre lactante convencida (que yo sí respeto), es un ataque y no se puedo aceptar. Yo, de mí misma puedo decir lo que me de la gana: que olía a requesón cuando amamantaba, que me resultaba doloroso y no lo encontraba placentero o que no me parecía el mayor regalo de la naturaleza.Es una opinión personal sobre algo absolutamente contrastado por mí a través de la experiencia. Muchas madres piensan como yo y muchas como usted. Y por suerte pueden decidir, por mucho que a usted le moleste. Y lo suelen hacer después de informarse. No es usted más lista que ellas, por mucho que lo crea, ni quiere más a su bebé, ni se ha informado más que el resto de las madres antes de decidir como criar a sus hijos. ¿O acaso piensa que sus hijos están mejor criados que los míos o que los de otras mujeres que deciden no darles el pecho? Su tono, para conmigo y para con las madres que no dan el pecho nada en absoluto o menos del tiempo que a usted le parece conveniente (tengo la sensación de que, según usted, habría que seguir dando el pecho a los niños hasta los cuatro años y volver a las cavernas), entre compasivo y de bronca, me resulta inadmisible. Y el hecho de que me explique en qué consiste un artículo, más aún. Creo que llevo bastante más tiempo siendo periodista y escritora que usted madre lactante. Lógicamente, en un artículo de 280 palabras no se pueden poner ni todos los pros ni todos los contras de nada, por una cuestión de espacio. Lo entendería hasta un niño. Por eso no recorro todos los beneficios de la lactancia aunque digo que los tiene. Le diré que, entre sus muchas faltas de respeto, están las clases que le quiere dar a todo el mundo que no piensa como usted. Me parece sencillamente terrible que quiera siquiera señalar que su vínculo con su bebé es mayor que el vínculo de las madres que se deciden por la lactancia artificial. ¿Oxitocina? Sí, es cierto; pero por suerte nosotras no somos animales y respondemos a otros impulsos además de los meramente hormonales. Podría desarrollarle este tema mucho más e incluso hablarle de los vínculos que puede establecer el bebé con el padre, en nuestros días, gracias a la lactancia artificial, pero creo que no merece la pena, porque aunque lo hiciera, usted solo entendería lo que quiere entender. No se lo que les habrá costado a sus «amigas» establecer ese vínculo con sus bebes alimentados artificialmente, pero yo que, insisto hasta la saciedad, porque parece que no lo ha leído usted bien, di el pecho a cada uno de mis hijos durante un mes y medio, no sentí más vínculo cuando lo hacía que cuando les daba los biberones; y su «sonrisa aún enganchados al pezón» (que muchos especialistas aseguran que son gases), me parecía igual de bonita cuando estaban enganchados a la tetina del biberón. Me parece que, diciendo estas cosas, sencillamente quiere hacer usted de menos a las madres que eligen algo diferente a lo que piensa usted, o incluso a las que no pueden hacerlo. ¿O acaso cree usted que las madres adoptivas, por ejemplo, no establecen ese vínculo con sus hijos? ¿Y qué pasa con las madres que, por cualquier motivo pueden amamantar a uno de sus hijos y a otros no? ¿Están más vinculadas a unos que a otros? ¿Quieren más a unos que a otros? Lo siento, Ana, pero a mí me parece que el vínculo es el amor y no las hormonas. Y creo, sencillamente, que la mejor madre no es la que elige una u otra manera de alimentar a su hijo, sino la que ama mejor. Usted parece creerse mejor madre que las demás, pero si de alto estoy segura es de que usted no quiere más ni desde luego mejor a sus hijos que yo a los míos o que todas las madres que deciden alimentarlos con biberones, no porque sean tontas, se dejen engañar o estén desinformadas, como usted pretende, sino porque es lo que consideran más oportuno. Entre ellas, algunas médicos eminentes que igual están tan informadas como usted o incluso algo más.
Que sea usted muy feliz…¡Y que deje que los demás también lo sean!
P.S. (Por si no lo sabe significa, P.S. quiere decir «post scriptum»)
Una cosa más, lo de madre «fundamendalista»,también está explicado en el artículo. Y, por mucho que usted se empecine, no tiene que ver con las madres lactantes, sino con todas esas personas que consideran que las mujeres no son mujeres de verdad si no son madres o que se empeñan en considerar el embarazo el mejor estado de la mujer o la lactancia un regalo de la naturaleza… Por muy afortunada que yo me sienta por haber estado embarazada, ser madre y haber alimentado a mis hijos, no creo que las mujeres sin hijos sean menos mujeres que yo, ni sean peores que las que son madres, ni nada por el estilo. Y desde luego creo que si se puede envidiar es el propio hecho de tener hijos, no el del embarazo o la lactancia… Ya se que no entiende de qué estoy hablando y que rápidamente lo lleva a su terreno con esa obcecación siempre presente en sus escritos, pero he querido intentar explicárselo por última vez, por si acaso.
Y para terminar, en lo sucesivo le recomendaría que no utilizara expresiones como «si estuvieras un poco cultivada» «si estuvieras más informada» o «me da pena lo tuyo…» si no quiere que la tachen de prepotente y de creerse por encima del mundo entero. Ni me molesto en contestar a las absurdas obviedades que han generado en sus textos esas expresiones, que solo utilizan personas con enormes inseguridades, que intentan quedar por encima de los demás. Y recuerde que, además de alimentar a los hijos (como a cada uno le parezca mejor) hay que educarlos en la humildad, en el respeto y en la serenidad, para que sean buenas personas. Los míos con 6, 9 y 17 años lo son. (Y por cierto, no les dejo comer siempre que quieren, porque si no lo harían cada cinco minutos y yo creo que no les vendría bien ni para sus digestiones, ni para su comportamiento en sociedad. Es que no son animalitos, ya sabe, son personas.Por eso procuro que coman no más de cinco veces al día y que sigan una dieta equilibrada. Ah y yo no como dónde y cuando quiero: puedo controlar todas mis necesidades fisiológicas, porque he educado mi cuerpo y mi alma para poder hacerlo.)
Buenas tardes, cómo se nota Marta que no eres profesional en lo que supuestamente haces…porque honestamente nunca oí tu nombre escrito en ningún artículo. Disculpas por eso, pero no quiero mentir.
Me parece muy chato criticar subestimar a una mamá de la forma en que lo hacés. Está clarísimo que la maternidad y el no lograr amamantarlo como sentías que era lo necesario te afectó. Tanto así, que impunamente escribís cualquier dispararte en lo que llamas artículo «periodístico». Pudorosa? y cómo hicistes, me pregunto…para tener 3 hijos? Ah, si generabas olor podría ser porque no te bañabas todos los días, se me ocurre. Disculpa pero tu experiencia no es representativa de la del resto. Como mujer te sugiero a ti y a la mamá que comparó la lactancia con defecar y tener sexo en público, que vayan urgente a un terapeuta tradicional u holístico, para que sane esas heridas. Me dan mucha lástima. Que Dios las bendiga y logren sanar tanta miseria humana que llevan dentro.
Saluditos
Alimentar a un niño en público es algo espantoso. Se debería prohibir que las madres den de comer a sus hijos delante de la gente. Que ningún bebé pudiera tomar teta, papilla, biberón, macarrones o lo que toque, delante de nadie. Vaya horror ver un bebé comer… Y del pecho de su madre, ni que se dig.
Encerremos a madres y bebés hasta que los últimos sean capaces de alimentarse solos y con absoluta corrección.
Pero si no fuera posible, se me ocurre otra solución:
Los burkas de lactancia deberían ser repartidos el mismo día del nacimiento para evitar espectáculos lamentables en cualquier lugar y a cualquier hora del día y las salas de lactancia ser confinadas al rincón más frío, feo y maloliente de centros comerciales y tiendas (esto es algo que algunos centros comerciales ya hacen, de forma muy inteligente para evitar que las madres afeen el espacio con sus hijos y tetas).
Las tetas solo deberían ser vistas para su uso y disfrute por parte de otros adultos: anuncios de coches, lencería, revistas o cualquier otro producto. En las playas, nada de tetas fofas que dan muchos asco: o tersas o a broncearse a las rocas.
A lo mejor también debería prohibirse que viejitos y minusválidos coman delante de gente «normal». Que haya salones especiales también para ellos, en los baños, por ejemplo, donde no estorben a nadie con sus achaques y lentitud.
Propongo también que en los restaurantes se pongan letreros de advertencia: aquí solo pieden comer/entrar adultos. Bebés no admitidos. Como en los tiempos de la segunda guerra mundial donde todo estaba muy ordenado.
Más ideas?
La verdad, querida, es que nada como llevar las cosas al absurdo para convertirlas en chorradas. Yo jamás he hablado de que se prohiba nada, ni he dicho que alimentar a los niños en público sea espantoso, sino que, cuando yo era mamá lactante me resultaba muy incómodo hacerlo a la vista de todos y por eso, aunque cualquier madre está en su derecho de hacerlo, no entiendo que se quiera hacer en público.No es una cuestión ni de belleza, ni de fealdad ni de nada de nada. Es una cuestión de personalidad y de pudor. Yo tampoco me he quitado jamás la parte de arriba del bikini y no censuro en absoluto a quien lo hace; lo que sí digo es que no es mejor quien lo hace que quien no. Igual que no es mejor madre quien se decide por la lactancia materna que quien opta por la artificial.
He recibido muchas respuestas positivas en twitter a este artículo mío sobre la lactancia materna y lo que me sorprende es que,las negativas,suelen proceder de madres lactantes que están a la defensiva. Y yo no me he metido con ellas en absoluto, sólo las he equiparado a las otras madres y, como madre lactante que fui, he ofrecido mi particular punto de vista sobre el asunto. Si alguien quiere sacar las cosas de quicio es problema suyo. Y si alguien quiere dividir a las madres y hacer frente común con unas u otras, también. Lo que si es cierto es que yo creo que no le hace ningún favor a ninguna.
Marta Robles
De mamá a mamá:
Yo soy madre, no sé si mejor o peor, pero soy madre.
Hace 14 meses jamás pensé que iba a ser capaz de dar el pecho a mi hija, ya que cuando decidí quedarme embarazada tampoco había tenido ese afloramiento de maternidad por ninguno de mis poros.
En esos días en los que no puedes verte las uñas de los pies por el tamaño de la tripa mantuve una conversación con mi compañero. Y decidimos que iba a intentar dar el pecho a Inés cuando naciera. Los motivos que nos llevaron a ello fueron:
– Ya que nuestra hija iba a ser carne de guardería 😉 cuantos más anticuerpos la diéramos más protegida se iba a encontrar y podríamos prevenirla de muchos de los contagios de la guarde.
– Por otro lado las papeletas que toda mujer tenemos para vernos afectadas por posibles tumores en nuestro aparato reproductor quería dejarlas en el camino. Prefiero jugar con una estadística más baja (aunque soy consciente de que eso no implica que no pueda padecerlo)
La decisión era dura: yo madre independizada, con horarios variables, “amante de ir a mi bola”, iba a pasar a ser una auténtica esclava de horarios y de un bichín que estaba creciendo dentro de mi.
Cuando nació Inés empecé a darle el pecho, aguantando en este caso a todas aquellas mamis que daban el biberón, y que me decían que estaba cometiendo una locura, que la niña se queda con hambre, que los niños de teta son caprichosos y padecen de mamitis aguda. Si a todas estas críticas sumamos las horas de sueño y cansancio acumulado, que la niña era llorona, que me costó que se agarrara al pecho, y esa pequeña crisis hormonal que todas sufrimos durante el postparto, prometo que fue horroroso, y pensé en muchos momentos desaparecer de casa. En esos días me planteaba día tras día si este esfuerzo merecería la pena o no.
Es cierto que no empecé a dar el pecho relajada y tranquila y disfrutando de esa situación hasta que mi hija no cumplió los 3 meses. Cuando conseguí llegar a ese punto pude hacer vida normal, salir, ir al gimnasio, trabajar, café con amigas,…
Hoy tiene Inés 14 meses aún sigo dándola el pecho, y efectivamente tiene dientes y no muerde simplemente succiona, igual que un adulto no masca el agua. 😉
Doy el pecho a demanda, y alguna mamá me pregunta como qué a demanda? La explicación es muy sencilla, un adulto hay días que comería a las dos y otros días tiene hambre a la una. Pues eso es lo que hace mi hija demandarme cuando tiene hambre. No es un reloj, no tiene hambre cada tres horas. Igual que un día tomamos una ensalada en cinco minutos y otro día un cordero durante una hora. No es capricho de los pediatras sino del cuerpo humano. De hecho el biberón debería de darse a demanda, porque al niño se le debe enseñar a gestionar sus necesidades alimenticias desde bebe y no a tragar cada “x” horas una cantidad fija.
Mi hija come de todo, y bebe agua pero también quiere teta.
En cuanto a dar el pecho en público o no me considero una persona normal, no necesito que me sitúen una zona de lactancia en ningún sitio, porque además por si no os habéis fijado en esas zonas de lactancia hay microondas que curiosamente las mamás que damos el pecho no lo necesitamos. Ni necesitamos un silloncito con música relajante para amamantar a nuestros hijos, somos como mamas que dan el biberón, lo podemos hacer en cualquier lado.
Mamás exhibicionistas las hay en todos los lados, pero una mamá respetuosa se sienta en una cafetería y le puede dar el pecho a su bebe sin necesidad de que sus pechos los vea nadie ni sean portada de la revista Interviu.
Pero también es cierto que a veces se nos hacen comentarios poco afortunados como el “no ha pedido permiso para sacarse el pecho aquí”, efectivamente no hemos pedido permiso para sacarnos el pecho aquí, pero esa mamá de al lado tampoco lo ha pedido para sacar su biberón de última generación con dibujos de Hello Kitty.
Creo que hay que ver las cosas con naturalidad y no realizar enfrentamientos entre mamas de un tipo y de otro. Lo primero porque ninguna somos más que otras. Simplemente un día cada una toma una decisión y apechuga con ella.
A mi este decisión no me implica que no me considere una mujer actual, independiente y madre. No considero que haya retrocedido a favor de los derechos de la mujer ni en su liberación como tal. Simplemente me comporto como me pide el cuerpo que lo haga.
Las mamás que damos el pecho sólo pedimos que las mamás que habéis decidido no hacerlo nos respetéis y veáis nuestra actitud con normalidad. Nosotras a cambio prometeremos no juzgaros.
Y ahora de mama a periodista:
Quizás para dar este tipo de información hay que documentarse algo más y hablar con especialistas en lactancia ya que un pediatra no lo es. Igual que un periodista deportivo no tiene todos los conocimientos necesarios para ser corresponsal de guerra 😉
Un saludo
María
Mi querida María,suscribo todo lo que dices. Incluso creo que, casi todo, lo cuento en mi artículo. Sé que una madre lactante no necesita más que una madre que decide alimentar a sus hijos artificialmente. Sé que hay madres que disfrutan enormemente de la experiencia y se que hay madres que no lo consiguen…Y sé de los beneficios de la lactancia materna (por eso mismo la elegí yo en su día, aunque fuera por poco tiempo y me resultara dolorosa), aunque no los haya enumerado uno a uno, porque no caben en las 280 palabras de un artículo, en el que hay que argumentar otras muchas cosas. En su día me documenté hasta la exageración sobre la lactancia materna (soy periodista 24 horas al día, igual que soy madre 24 horas al día) y hablé con todo tipo de profesionales (Pediatras generalistas y especializados, nutricionistas,psicólogos y hasta sociólogos) que, por cierto, no compartían exactamente los mismos criterios. Pese a la diversidad de opiniones, me quedó claro que la lactancia materna, más allá de inmunizar al bebé, no solo recoloca el útero materno más rápidamente e incluso, según algunos especialistas, previene el cáncer de mama y el de útero, sino que, además, no estropea el pecho, como piensan erróneamente tantas mujeres, sino que ayuda a su recuperación y a la del aspecto general de las madres. Respecto a lo de amamantar a demanda, te diré que fue donde más controversia encontré: Frente a los que consideraban, como tú, que el bebé debe comer cuando tenga hambre y lo que le apetezca, había quien pensaba que era imprescindible regular las digestiones de los bebes. Está claro que los bebes han comido con horario durante siglos (como también lo habrán hecho a demanda), así que no es lo que, tras escuchar a unos y a otros, a mí me resultó más fundamental para decidirme por la lactancia materna (por mucho que fuera por poco tiempo. El que, por otra parte, los profesionales me indicaron que era necesario para inmunizar al bebé). Dicho todo esto, también tengo que añadir, para tranquilizar a las tantas madres que no pueden o no quieren amamantar a sus hijos, que no pasa nada si se opta por la alimentación artificial, por mucho que se lo recriminen las enfermeras, las comadronas, los médicos y los amigos. Ni se es peor madre por tomar esa decisión ni los niños se van a criar peor. Yo, en mi artículo, no juzgo en absoluto a las madres lactantes, porque sería una estupidez hacerlo, sino que digo, desde el inicio hasta el fin, que serlo o no es una decisión personal y que no tiene que haber ni mayor consideración ni más o menos privilegios para las que lo son que para las que no lo son. Por último, respecto a amamantar en público, insisto en que es, nuevamente una decisión de cada madre y reconozco el derecho de hacerlo en cualquier parte, por mucho que no lo entienda desde la perspectiva de alguien (una mamá, no una periodista o mejor una mamá-periodista)a quien le incomodaba mucho, por una cuestión de pudor. Encuentro que existe la misma ternura en una madre que sostiene en los brazos a su hijo y lo alimenta con un biberón, que en la imagen de una madre lactante alimentando a su hijo. Lo bonito, para mí, es la corriente de amor que se establece entre ellos, el vínculo invisible que va más allá de la propia «teta»; pero a mí no me resultaba agradable que me mirasen mientras amamantaba y por eso me sorprende que a otras madres les de igual o incluso les guste y encuentro más normal que se prefiera ir a algún sitio discreto, que no esté a la vista de todos. Está claro que hay madres que cuando dan el pecho el público lo hacen con recato, mientras que otras se exhiben; pero yo tampoco juzgo a las últimas. Si consideran que deben hacerlo así, están en su derecho, por mucho que yo no lo entienda, porque no lo hubiera hecho jamás, como señalo en mi artículo.
Para terminar, te diré que, en periodismo, hay dos apartados completamente diferenciados entre sí: La información y la opinión. En el de la información, lo importante es aportar los datos correspondientes a lo que se cuenta, de la manera más objetiva posible; en el de la opinión, lo que se ofrece es un punto de vista subjetivo sobre la información. Mi artículo «Lactancia materna» era una artículo de opinión. Una visión subjetiva del asunto. Y me encuentro perfectamente capacitada para hablar del tema porque soy madre, porque di el pecho a mis tres hijos, porque como profesional de la información me he documentado cuidadosamente sobre el tema y porque llevo doce años realizando entrevistas para el apartado de nutrición del suplemento de Salud de La Razón, por lo que he tenido acceso a todo tipo de expertos en nutrición. De hecho he publicado varias entrevistas a diversos especialistas sobre la lactancia materna.
Así que encantada con tu comentario, de acuerdo con tus reflexiones…Y en desacuerdo con ese reproche de la mamá a esta periodista, perfectamente documentada, con sobrada y demostrada capacidad para hablar del asunto y con una opinión para verter en un articulo de eso, de opinión, que comparten unas mamás plenamente y otras con matices y rechazan otras en parte o del todo, como es lógico.
Un saludo cordial.
Marta Robles
Hola Marta, gracias por publicar este artículo. Soy mamá de dos maravillos hijos y estoy esperando feliz de la vida otra hija. A mi hijo mayor lle dí el pecho durante un mes y pico, fue una experiencia bastante traumática, por distintos motivos, que se acabó cuando empecé a darle biberón y por fin empezó a comer bien, estar tranquilo y crecer. A mi segunda hija no le dí pecho. Tomar esta decisión fue muy dura por toda la presión que existe hoy en día con dar el pecho, empezando por el personal de la clinica donde di a luz y continuando con las mamás que lo dan y a toda costa tienen que imponer a los demás su elección. Me parece genial que cada uno defienda sus decisiones pero no entiendo que muchas mamas para ello argumenten no solo que es más saludable si no que provoca un vínculo de amor más profundo entre madre e hijo lactante de pecho que entre madre e hijo lactante biberón. Aunque me repita a mi misma mil veces que me debe de importar un bledo lo que opinen si soy sincera me hace daño. Me considero una buena madre, hasta que mis hijos se valgan por si mismos y sean mayores lo más importante que puedo hacer en mi vida es darle todo mi amor y todo mi tiempo y esto es lo que hago porque además asi soy plenamente feliz. Pero yo no juzgo a las demás madres porque no tengan esta entrega porque entiendo que cada mujer es una madre diferente y seguramente maravillosa. Por eso me sigue doliendo que no pueda ir a ningún sitio ya sea público o privado de preparación a la parto, de gimnasia para embarazadas, de masajitos para bebés, donde me recuerden que tnecesito para la canastilla….donde no se pueda mencionar la palabra biberón sin que te miren como a una asesina. No se puede hablar de qué biberón se recomienda, ni cual puede ser la mejor marca ni en qué posición darle el biberón al bebé para que no tenga gasecitos, ni como sacarle el aire…nada si vas a dar biberón búscate la vida por egoísta! Asi que durante este embarazado me he resignado a vivirlo sin compartir con otras mamis embarazadas e intentar que no se metan en por qué no le voy a dar el pecho a mi tercera hija por si acaso me traiciona mi hormona …y terminan haciendome daño con sus comentarios.
Podría poner mil ejemplos en los que se dá por hecho que una buena madre es la que dá el pecho no la que dá el biberón, uno de ellos pinchando en http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/06/130604_salud_recien_nacidos_cajas_carton_gtg.shtml. El artículo se llama: por que los bebés filandeses duermen en cajas de cartón. Lo leí un día en mi muro de face publicado por una amiga. Se les regala una caja para los recién nacidos para motivar la buena paternidad y maternidad, con muchas cositas, la política de la caja ha variado mucho…dicen…por este motivo dejaron de regalar biberones.
Ser buena madre no es algo basado en la teta de una, ser buena madre es algo mucho más profundo bello y sin fecha de caducidad. Cuando mis hijos me preguntan …y tu mami ¿que quieres ser de mayor ? siempre les digo yo vuestra madre mientras me los como a besos!!!!!!!
Gracias Marta.
No se puede decir mejor, ni más bonito, Mayte. Un beso.
Quizás la lactancia Materna no sea la mejor opción para todas las madres, pero si lo es para TODOS los niños
Físicamente eso es irrebatible. Pero si la madre no se siente bien en esa circunstancia se lo traslada a su hijo y yo creo que eso no es bueno para ninguno de ambos. Y luego siempre hay que señalar que, aunque sea mejor, no pasa nada si no se puede. Algunas mujeres acaban agobiándose muchísimo cuando no les sube suficiente leche o no es de calidad y yo creo que es muy necesario tranquilizarlas y que no se sientan peores madres por no poder amamantar a sus hijos. Y, por último, habría que saber cuánto tiempo es lo mejor esa lactancia materna, porque lo de amamantar hasta los cuatro años, por ejemplo, es algo que según muchos psicólogos es muy contraproducente en las relaciones materno filiales.
Un saludo cordial, María José.
Marta
Hola Marta, soy Matrona y lo siento pero tengo que decirte que estás malinformada, que no es lo mismo que desinformada.
Empiezo diciendote que respeto a las madres que no quieren dar teta, sea por el motivo que sea, es su teta y su decisión, pero en las clases de preparación al parto yo hablo de lactancia materna que es lo normal y fisiológico. Si quieren darle bibe que vayan a su pediatra a preguntarle qué leche y cuánta cantidad.
Por qué? Porque según la Aeped y la Oms, la leche de formula debe ser prescrita como un medicamento.
Si como comentabas arriba «la leche no sube» es que no se está dando a demanda o hay algún problema que debe ver en primer lugar una Matrona. Por qué digo una Matrona? Pues porque somos los unicos profesionales sanitarios formados especificamente en lactancia. Cuando tu consultaste a pediatras, nutricionistas y hasta psicólogos pasaste por alto este detalle… Sólo los pediatras que quieren se forman en lactancia y por supuesto, muchos actualmente siguen confunfiendo a las mujeres. Y esto ultimo te lo digo sin prepotencia, solo sigo las recomendaciones de la Aeped y Oms.
También haces una alusión a «la calidad de la leche que puede engordar a los niños o no» siento decirte que es absurdo, cualquier leche materna alimenta, la importancia reside en cómo y cuanto se dá el pecho.
Y por ultimo decirte, por mi experiencia profesional que son numerosas las madres que queriendo dar el pecho, fracasan por comentarios desafortunados de la prima, la suegra, la vecina de enfrente y hasta el pediatra que no tiene ni puñetera idea de lactancia pero al que curiosamente Nestle le paga los Congresos.
Nunca jamás gasto saliva en convencer a ninguna madre para que de el pecho, me parece una decisión intima y personal; pero por favor no demos alegremente opiniones que puedan llevar a error.
Un saludo
Querida Amanda,
debo decirte que también he hablado con matronas en infinidad de ocasiones. Y que, como ya he dicho, se que lo más fisiológico y recomendado no solo por la OMS y la AEPED, sino por todos los expertos a los que he consultado es dar el pecho. De hecho, insisto una vez más, yo lo hice un mes y medio con cada uno de mis hijos. Y la verdad es que no fue en las clases de preparación al parto donde me lo recomendaron, porque no fui a clases de preparación al parto en ninguno de mis tres embarazos y, aún así, parí perfectamente. (Ahora habrá quien diga que es que pienso que las clases de preparación al parto son una porquería, pero no, en absoluto creo que son enormemente positivas y que lo mejor es acudir a ellas. Yo estuve trabajando hasta que di a luz y como me encontraba muy bien y tenía acceso a muchos profesionales que me podían despejar bastante mis propias dudas a través de diversas entrevistas pensé que no las necesitaba. Solo por ese motivo no acudí a ellas; pero las madres que conozco que lo han hecho siempre se han sentido plenamente satisfechas.) Y una vez dicho y repetido hasta la saciedad que la lactancia materna es la más recomendables, sencillamente vuelvo a insistir en que si no se da el pecho porque no se puede o no se quiere, no pasa nada y en que no creo que sean mejores madres las que amamantan que las que dan el biberón. Las mujeres que deciden no hacerlo, en general, están perfectamente informadas, no son tontas, ni torpes ni malas madres y tienen sus motivos que hay que respetar porque, como tú dices, es una decisión íntima y personal. Eso además de que hay quien no puede hacerlo porque tiene el pezón realmente invertido o porque no le sube la leche, que no siempre es porque no se de el pecho a demanda, a veces tiene que ver con problemas físicos y otras con problemas psicológicos (como bien sabes un disgusto puede cortar la subida de la leche, por ejemplo). Y a veces la madre sencillamente está enferma y tiene que tomar antibióticos u otros medicamentos, con lo que no puede amamantar para no pasárselos al niño a través de la leche…En fin, siempre hay recursos, porque para eso están los sacaleches, pero a veces es muy complicado para las madres poder darle su leche a los niños y les provoca mucha ansiedad.
Yo no he hecho alusión en ningún momento a que «la calidad de la leche puede engordar a los niños o no». Eso no lo he escrito yo, ni en mi artículo, ni en ninguna de mis respuestas. Se bien que, precisamente, amamantar a los niños previene la obesidad…Así que estoy contigo en que eso es absurdo, pero no lo he dicho yo.
Y por último, decirte yo que conozco a muchas madres que han querido dar el pecho y no han podido o no se han sentido lo suficientemente fuertes para seguir intentándolo cuando les ha resultado muy complicado, que luego se han sentido fatal, enormemente culpables y malas madres…Y eso sí que no: la lactancia materna puede asegurar muchas cosas, pero no que se vaya a ser mejor madre. Y es ahí donde vuelvo a incidir. Está claro que lo más recomendable es la lactancia materna, el tiempo que sea posible para cada uno. Pero si una madre se decide por la alimentación artificial no pasa absolutamente nada. Y esa es la suerte que tenemos los seres humanos que tenemos más opciones que los animales.
Un saludo cordial.
Querida Marta, es posible que me haya expresado mal pero tu has escrito lo siguiente:
«Algunas mujeres acaban agobiándose muchísimo cuando no les sube suficiente leche o no es de calidad y yo creo que es muy necesario tranquilizarlas y que no se sientan peores madres por no poder amamantar a sus hijos»
Y yo respondo: todas las leches son de calidad y todas alimentan.
Si un pediatra, nutricionista o quien sea dice lo contrario es que no tiene ni puñetera idea de lactancia materna.
Apoyo, mucho apoyo profesional es lo que necesitan esas mujeres, para empoderarlas y también para respetar sus decisiones.
También has escrito que igual no se puede dar el pecho por tomar antibióticos o medicamentos… en la página http://www.e-lactancia.org podrás comprobar como la mayor parte de antibióticos son compatibles (alrededor de un 90%). Es cierto que hay muchos médicos que desconocen esta web, creada por un experto comité de pediatras del Hospital de Denia; pero este es un problema más del desconocimiento y la desinformación que hay sobre la lactancia materna.
Respecto a las clases de preparación al parto opino que para nada son necesarias para parir, fíjate si me echo piedras sobre mi propio tejado… creo que cuando a las mujeres nos llega el momento de dar a luz todas sabemos hacerlo «si nos dejan, claro…» pero ese ya sería otro tema…
Las clases vienen bien para informar principalmente; y eso si las clases son buenas, porque hay cada «curso de preparación al parto» que telita… que sólo quieren adiestrar a las madres para que no se salgan del rebaño…
Pero Marta eso de que las madres lactantes huelen a requesón es un poco feo… bastante feo diría yo.
Me han regurgitado encima leche materna casi todos mis sobris; y cuando eran más mayores me han vomitado leche de fórmula y huele mucho peor la leche de vaca digerida que la otra… en cualquier caso ésta es sólo mi opinión.
Sólo quería comentarte con ésto que los artículos que escribís personas conocidas pueden ser leídos por mucha gente y a veces condicionar e incluso ofender…
Recuerdo aún el libro que «escribió» Carla Goyanes sobre la maternidad, que no podía decir más tonterías por página porque no había espacio.
Animo a todas las mujeres a que vivan su maternidad como les plazca, pero también las animo a que se informen, porque te puedo asegurar que hay muchas que no se informan en absoluto, lo dejan todo en manos de las matronas, gines, pediatras… y eso es un problema, porque no tod@s basamos nuestra profesionalidad en la evidencia científica.
Un saludo
http://www.amandamatrona.blogspot.com
Querida Amanda,
eso sí lo he escrito yo. Y es verdad que hay a quien puede no subirle la leche por muy distintas razones pero que lo de la leche de mala calidad es un mito absurdo, porque todo depende de la cantidad de alimento que ingiera el niño. Ahí sí me he colado, lo siento. Debe haber sido por la premura de la respuesta. Pero en ningún momento he relacionado la leche materna con la obesidad, todo lo contrario.
Y lo de los antibióticos también había leído que unos son compatibles y otros no…, pero era solo un ejemplo. Hay medicamentos que son compatibles y otros que no, está claro; pero como los hay que no y a veces no se pueden sustituir por otros y no es posible seguir amamantando, también hay que tenerlo en cuenta. En todo caso, me encanta que exista esa web de la que me hablas, que me apunto ya para futuros reportajes e incluso para entrevistar a sus responsables, porque siempre he pensado que cuanta más información haya, mucho mejor.
Lo de las clases de preparación al parto te lo comentaba porque hubo gente en su día que me dijo de todo por no acudir a ellas, pese a que yo les contaba que no me lo podía permitir porque no tenía tiempo. Puede que no sean necesarias, pero cuando las imparten profesionales como tú, seguro que son más que recomendables.
Lo de que yo (hablo de mí y no de todas las madres lactantes) olía requesón te puede parecer feo pero insisto que, aunque a mí no me gustara ese olor hay a quien le encanta, como el propio embarazo, que a mí me pareció maravilloso por tener una vida dentro, pero incomodísimo y desde luego, para nada el mejor estado de la mujer (¡y tengo tres hijos!). Ese olor no es una cuestión de los vómitos de los bebés, es un olor que, al menos yo, exhalaba mientras daba el pecho y no me gustaba nada, como tampoco me gustaba nada que las visitas se empeñasen en no dejarme sola cuando iba a amamantar, que para mí es un acto íntimo que no entiendo compartir, aunque no juzgue para nada a quien lo hace y piense, como he escrito, que cada madre tiene derecho a hacerlo donde le parezca oportuno.
También te quiero comentar que yo no soy «una persona conocida», soy una profesional de la información y de la escritura. Es decir, soy periodista y escritora desde hace muchísimos años y, aunque me puedo equivocar, intento, desde luego, no escribir nunca tonterías. Aunque tengo que decirte que todo lo que es público se juzga y, por lo tanto, tengo que aceptar que se opine a favor o en contra de mi trabajo, igual que tengo que aceptar a quien esté de acuerdo con mis opiniones y a quien no lo esté, siempre que se dirija a mí con el mismo respeto que yo trato de tener hacia los demás.
Yo también animo a todas las mujeres a que se informen lo máximo posible y que luego decidan vivir su maternidad como les plazca. Y animo a todo el mundo a que no las juzgue si eligen una u otra forma de hacerlo.
Un saludo cordial y gracias por tu comentario.
Marta
Efectivamente, la lactancia materna es lo mejor para Todos los niños. Por eso no se debe facilitar a las madres mucha información sobre lactancia artificial, por que sería contraproducente para los niños.
El problema es que tampoco se facilita la información adecuada sobre lactancia materna. En ello estamos algunas mamás y unos pocos profesionales, (por suerte cada vez más). Para que cada vez menos mamás tengan que tener la mala experiencia que tu tuviste, Marta, para que un dia todas las mamás que dieron el pecho, el tiempo que sea, guarden un buen recuerdo de ello.
Sobre el tiempo que los niños han de mamar, le gran mayoría de la humanidad ha mamado durante años, no habia mas remedio. Ningún psicologo puede decir que sea contraproducente. Mas bien ha sido lo que nos ha dejado/ permitido sobrevivir como especie.
Lo siento, pero aunque creo que la lactancia materna es lo mejor no creo que la lactancia artificial sea perjudicial para los niños y no creo que nadie pueda permitirse decidir sobre qué información dar o no a las madres. Es necesario que la tengan toda y que decidan por sí mismas.
Yo no tuve ningún problema con la lactancia materna. Me resultaba dolorosa, sí, pero creo que incluso me molestaba más ese olor que desprenden las mamas lactantes (o al menos yo desprendía y he olido en muchas madres cercanas), que a otras personas le resulta tan agradable. A mí, que me he pasado las horas muertas con mis hijos en los brazos, cantándoles y contándoles cuentos, no me resultaba especialmente agradable ni bonita la lactancia, como tampoco el embarazo me parece el estado más «hermoso» en el que puede estar una mujer. Y me considero muy buena madre y creo que mis hijos están perfectamente criados y reciben todo el amor y la atención posibles (y por cierto, no solo están sanísimos sino que son fuertes, delgados y se les ve perfectamente alimentados).
Las madres tienen que saber que si no pueden o no quieren dar el pecho, en el siglo XXI existe otra opción que no las convertirá en peores madres. Y que no es mejor madre ni la que amamanta a su hijo ni, la que lo hace más tiempo que otra.
Y sí que hay psicólogos que hablan de las relaciones extrañas y viciadas que se producen entre las madres y los hijos cuando se sigue amamantando después de que empiecen el colegio. Es verdad que durante siglos la humanidad ha amamantado a sus crías durante mucho más tiempo del que suele ser habitual en la actualidad para permitir su supervivencia; pero durante esos siglos también se vivía en cavernas, las madres no se tenían que separar de sus hijos para trabajar, no existía la higiene y no se iba al cole (por citar solo algunas cosas, a modo de ejemplo) y eso no significa que tengamos que actuando como se hacía entonces, porque nuestra vida ha cambiado y nosotros hemos evolucionado. Evidentemente no todos los niños amamantados más allá de los tres años tendrán problemas, pero pueden tenerlos.
Saludos cordiales.
Señora Marta Robles:
Su artículo es ofensivo, lleno de prejuicios que vd repite como un mantra al servicio del patriarcado y carente de fundamento científico. Una pena que se haga llamar vd periodista, pues supongo que en su carrera le habrán enseñado a contrastar la veracidad de la información, cosa que vd no ha hecho y ha elevado al rango de verdad lo que no es más que su opinión, equivocada por cierto.
Que la lactancia es a demanda no es un capricho de los pediatras ni una moda, es así porque los bebes necesitan comer cuando lo necesitan. Dejar llorar a un bebé que tiene hambre es un maltrato, y no hacerlo porque se está en público solo corresponde a sociedades enfermas, como la que vd nos quiere vender.
Decir que los psicólogos dicen que no es bueno amamamtar a niños mayores es también falso, la OMS recomienda hacerlo mínimo hasta los 2 años.
Que la leche materna huele rancia, pues debe ser la suya, porque la mía huele dulce, por eso a mi niña la vuelve loca y disfrutamos mucho las dos. Soy enfermera y tengo un bebé de dos meses.
Por cierto, le dejo el blog de una psiquiatra infantil, Ibone Olza, que explica los beneficios de la lactancia prolongada y tiene varias entradas de lactancia materna (escritos con rigor científico, no como el suyo).
http://iboneolza.wordpress.com/2013/08/08/promover-la-lactancia-prolongada/
Respecto a la lactancia artificial, pues sí que tiene riesgos desafortunadamente, y habría que informar de ellos a las madres. Recomiendo se lea el libro del pediatra Carlos Gonzalez «Un regalo para toda la vida». y luego reescriba el artículo.
Saludos
Ana
No se a qué ofensa se refiere, ni a qué prejuicios ni a qué mantra «al servicio del patriarcado», ni más ni menos, «carente de fundamento científico». ¿Que es lo que no tiene fundamento científico? ¿Que yo no considere que se es igual de mujer tanto si se es madre como si no se es madre? ¿Que crea que se puede ser igual de buena madre amamantando al bebé que no amamantándolo? ¿Que no considere que dar el pecho sea un regalo de la naturaleza? ¿Que sea madre de tres hijos a los que amamanté durante el primer mes y medio de su vida y que no disfruté con la lactancia porque me resultaba dolorosa, no me gustaba oler a requesón y me ponía de los nervios que alguien quisiera ver como daba de mamar? Pues mire, todo eso, concretamente, es ciencia empírica, basada en una experiencia tan irrefutable como la personal. ¿Y qué es ofensivo? ¿Decir que sé que hay madres que gozan enormemente del acontecimiento y que deciden dar de mamar a sus hijos hasta después de que les salgan los dientes, pero que no fue mi caso ni es de otras muchas madres que no somos ni mejores ni peores que ellas, como tampoco lo son las que deciden alimentar a sus hijos con biberones desde el primer minuto de sus vidas? ¿En qué estoy equivocada? ¿En que creo que la lactancia materna tiene probados beneficios para los bebes y en que está aconsejadísima por los pediatras, pero que eso no creo que implique que haya que esculpirle un monumento a las madres que amamantan a sus niños o dejarles espacios reservados en todas partes? A lo mejor lo que le molesta es que diga, de modo irónico naturalmente, que los pediatras parecen el peor enemigo de la mujer porque su recomendación de amamantar a demanda. (Que ya sé de sobra que sirve para que la madre tenga más leche y que hay quien piensa que los niños tienen que comer a cualquier hora, pero también sé que se ha hecho durante muchísimo tiempo con horario -y hay mucha gente que sigue haciéndolo- y tiene leche más que suficiente y sus niños están perfectamente alimentados. Decir en este contexto que «dejar llorar a un bebé que tiene hambre es un maltrato», con todos mis respetos, me parece demagogia barata) ¿Tal vez le ha incomodado que yo diga que las madres tienen derecho de amamantar en cualquier lugar, aunque yo no entienda que quieran hacerlo en público, lo que no quiere decir, obviamente, que se tenga que dejar al bebé sin comer, sino que, en mi caso particular yo procuraba organizarme con los horarios y, en su defecto, ir a algún sitio discreto?
Si además de mi artículo, quiere criticar usted mis respuestas a los comentarios, le recomiendo que se lea bien tanto uno como las otras. Con respecto a los de los psicólogos y a las recomendaciones de la OMS, acabo de señalar que hay psicólogos que dicen que no es recomendable que se siga amamantando a un niño en edad escolar (a partir de los tres años) porque se pueden producir relaciones muy extrañas y demasiado dependientes entre los hijos y la madre. Y, en todo caso, supongo que cuando un niño va a la guardería o al colegio no se le puede alimentar a demanda a menos que se sea una profesora del centro ¿no?
Me parece, por lo que usted me señala, que he leído varios libros más sobre este tema que usted, y que he escuchado a más expertos sobre el asunto, aunque nunca le ordenaría que se leyera usted esto y aquello o hiciera aquello otro; debe ser que está usted muy cualificada para hacerlo.Pero me pregunto ¿como madre o como enfermera? Lo digo porque yo soy madre de tres hijos ya criados… Y no se si la enfermería la cualifica específicamente para el asunto, pero le diré que hay muchas madres médicos que no le dan el pecho a sus hijos y digo yo que estarán tan cualificadas como usted ¿no? Precisamente, aunque es verdad que es mucho más recomendable la lactancia materna que la artificial, conozco infinidad de madres cultas, formadas, preparadas, profesionales de todos los campos, incluido el de la medicina, que optan por la lactancia artificial por razones que solo les incumben a ellas y que ni usted ni nadie tiene derecho a criticar. Y claro que puede tener riesgos, como los tiene toda la alimentación que va ingiriendo cada ser humano…Por eso hay que ofrecérsela a los bebes con sumo cuidado. Pero vamos, puestos a señalar riesgos de las cosas, supongo que usted jamás se habrá tomado una píldora anticonceptiva, ni se habrá puesto un DIU de progesterona (que lleva estrógenos, es decir hormonas, como sabe) o que no habrá bebido leche de vaca tras la lactancia como solo hacen los seres humanos y cuya proteína, según los más recientes estudios, conduce directamente al cáncer; o que no consumirá azúcar por lo mismo y que jamás probará esas grasas saturadas tan fatales para el corazón y mucho menos las grasas trans y que vivirá en las montañas lejos de los humos de las ciudades que pueden provocarle todo tipo de enfermedades respiratorias a usted o a su bebé… En fin, riesgos hay muchos en nuestra vida cotidiana, pero ahora, por fortuna, se mueren muchos menos niños que antes, porque nuestra sociedad, desarrollada, les ofrece muchas posibilidades, entre ellas la de alimentarse artificialmente si por ejemplo se quedan sin mamá y no parece oportuno recurrir, como antaño, a un ama de cría o si sencillamente la madre (igual de buena o mala que la que opta por la lactancia materna)opta por no darle el pecho a su hijo.
Por lo demás, a mí si que me parece ofensivo la manera en la que usted se ha dirigido a mí. Muy particularmente lo que ha puesto entre paréntesis. Yo he escrito un artículo de opinión basado en algo tan incontestable como la experiencia personal. Si pretendiera escribir artículos científicos los publicaría en Science, por ejemplo, pero no es el caso. Yo le aconsejo a usted, ya que parece tan adicta a recomendar y casi a dar órdenes que se informe sobre lo que es un artículo de opinión antes de permitirse el lujo de decir imperativamente que alguien reescriba el suyo.
Usted es enfermera, supongo que buena, no lo dudo…Y tiene un bebé de dos meses. Yo soy periodista y escritora y ya veo que no respeta usted mucho mi forma de trabajar, aunque creo que yerra usted en la manera de evaluar mi trabajo. Pero lo admito. Lo que no admito, sin embargo, es que usted piense que es mejor madre de su bebé de dos meses que yo de mis tres hijos de 17, 9 y 6 años. Ni tampoco que critico a las madres lactantes, porque no lo he hecho en ningún momento.
Buenas tardes.
Señora Robles:
En ningún momento la he juzgado a vd como madre, me refiero en todo momento a vd como periodista, cosa que creo queda clara. Y en ningún momento he referido o sentido que sea mejor madre que vd, discurso absurdo por otro lado. Me parece que las madres en general tenemos que ser solidarias con las madres y crear una red donde nuestros hijos puedan crecer sanos y libres de prejuicios sociales. Me molestan los discursos de «madres en contra de madres». Quedando aclarado esto, le indico, que vd escribe en forma de imperativo categórico, por ejemplo:
«Y sí que hay psicólogos que hablan de las relaciones extrañas y viciadas que se producen entre las madres y los hijos cuando se sigue amamantando después de que empiecen el colegio».
Díganos qué psicólogos y en que estudios científicos se basan para decir semejante atrocidad.
Disculpe no la ponga más ejemplos, en realidad casi todas sus opiniones dejan de serlo en cuanto afirma las cosas de manera imperativa e imprudente.
Disculpe también no pueda dedicarle una contestación mas extensa ni responderle a su siguiente respuesta en caso de que tenga necesidad de responderme, pero no la puedo dedicar más tiempo.
Atentamente,
Ana
La verdad es que me alegra que no perdamos más tiempo en esta conversación infructuosa en la que he recibido todo tipo de ofensas por su parte y, desde luego, usted ninguna por la mía. Por suerte, todo ha quedado escrito en el propio blog. Busque en el Conductismo psicológico por qué se recomienda no prolongar la lactancia más allá del ingreso en el colegio. Y discúlpeme a mí por creer que donde hay «imperativo categórico» es en su mensaje y no en el mío.
Creo que no existe mayor imprudencia que creer que la opinión personal es dogma de fe, que es lo que se desprende de su discurso. Que diga usted que mi opinión como madre «carece de fundamento científico» me produce, perdóneme, cierta hilaridad. Y es ahí donde entiendo que cree que su experiencia como madre es mejor que la mía (que es de la que dejo constancia en el artículo). Vamos, que debe pensar usted que lo que usted opine no será imprudente y que lo que yo opine, según lo que he vivido, sí lo es. Insisto, creo que me ha juzgado como madre y no ha respetado mi trabajo de periodista después de leer un artículo de opinión en el que cuento,con absoluto rigor, mi experiencia personal como madre. Creo, sinceramente, que solo si en el artículo hubiese ofrecido su punto de vista le habría parecido bien. Pero, ya ve, hay más formas de ver las cosas. Y yo creo que usted debe saberlo bien, porque seguro que también sabe que son muchas las mujeres que optan por dar el biberón en vez del pecho.
Muy buenas tardes y que sea usted muy feliz.
Siento mucho que no disfrutaras dd la lactancia de tus hijos. Estoy segura de que si hubiera sido mas placentera para ti tu perspectiv seria distinta.
Es muy posible, Marian, esa es la verdad. Pero aunque hubiese disfrutado mucho con la lactancia no hubiera creído nunca que por ser madre lactante era mejor madre que las que optan por el biberón. De hecho, aun sin resultarme placentera la lactancia yo di el pecho a cada uno de mis hijos durante un mes y medio, tras valorar los pros y los contras, y no se me ocurrió pensar que quien no lo hacía era peor madre que yo, ni tampoco, claro, que quien lo hacía durante más tiempo era mejor madre que yo.
De todas maneras me encanta que tantas madres lactantes disfruten con la lactancia materna y me alegro infinito por ellas. Y desde luego no las critico en absoluto. Sería ridículo criticar la lactancia. Lo único que defiendo es que la mejor madre es la que mejor ama, no la que da el pecho o no lo da.
Un saludo cordial y mil gracias por tu comentario.
Pues vale, respeto tu opinión, pero no estoy de acuerdo. ¿Tenemos que comer todos tomates de invernadero o pollos de granja? Si tengo opción de comer tomates de huerta o pollo de corral, lo prefiero.Quien no pueda elegir, que haga lo que pueda… Pero en este caso, casi todo el mundo puede elegir, como hemos dicho hasta la saciedad, si se tiene información adecuada y la ayuda oportuna.
Tampoco comparto tu opinión sobre el olor, ni sobre esa incomodidad con que te vieran. Creo que no te dio tiempo a disfrutar de la lactancia.
«Evidentemente, no todos los niños amamantados mas allá de los tres años tendrán problemas, pero pueden tenerlos.» Pues claro, Marta, también muchos niños que no hayan tomado teta tendrán problemas psicológicos.
En esta frase si estoy de acuerdo contigo, pero no tiene ningún sentido relacionar lactancia prolongada con problemas psicológicos, cuando has dado teta mes y medio.Me gustaría saber en que estudios se basan esos «expertos» con los que has hablado.
Quizá también puedas seguir investigando sobre esto en el futuro, pero, por favor, habla con personas con experiencia. Seguro que encuentras muchos adultos que mamaron muchos años, y que no tienen ningún problema a día de hoy.
Pues con eso me vale. Que cada uno respete la opinión del otro. Es posible que yo no haya disfrutado de la lactancia porque di el pecho muy poco tiempo, pero también es una realidad que hay quien disfruta de la lactancia y quien no. Y no pasa nada. No es pecado. Respecto a la lactancia prolongada no tengo experiencia, obviamente, pero he hablado con diversos psicólogos y psiquiatras que opinan que cuando los niños van al colegio no deberían seguir lactando porque se vician las relaciones entre la madre y el hijo. Pero nada como que lo consultes tú con diferentes expertos y saques tus propias conclusiones. Siempre hay puntos de vista. Sobre casi todas las cosas. Yo es que no suelo hablar con la gente de cuánto tiempo fueron amamantados, ni creo que me las propias madres que amamantan a sus hijos hasta los 6 años lo hagan nunca pensando que los niños pueden llegar a tener problemas, ni tampoco que los acepten si los tienen. Pero bueno, igual sí. Esto sí que no lo se.
Gracias por la conversación. Saludos Y disfruta.
Yo tampoco he dicho nada de mejores o peores madres. Me refiero a que verias la lactancia en publico o la lactancia a bebes mayorcitos de otra manera. Cuando yo estaba embarazada aspiraba a amamntar las 16 semans de baja. Me reincorpore y aquello continuo naturalmente. Disfrutaba de ello y lo oude compaginar con la ayuda del sacaleches y del papi. Al pricipio me escondia y luego por motivoz practicos empece a dejar de hacerlo y me di cuwnta que a veces co plicamos cosas queno lo son. La verdad es que aunque he notado miradas de desagrado jams he oido comentarios de censura ni insultantes. Solo decenas de abuelitas que acercaban a contarme sobre sus lactancias cosa que yo encontraba entranyable. Respecto a los olores jamas nadie me ha dicho nada ni he perdido atractivo sexual ni nada. A mi me encanta el olor a todo lo querodea a bebes incluso panyal lactante. Sere una rarita!
Pues genial. Disfruta de tu elección y de tu criterio. Yo no iba a un lugar discreto a dar el pecho por temor a las críticas sino por pudor. Me sentía incómoda. Pero si hay quien no se siente incómoda me parece perfecto que lo haga. Y sí, me he quedado con la web y me apunto ya el nombre del pediatra para entrevistarlo en alguna ocasión. Seguro que me encantará hablar con él y que aprenderá muchísimo. Mil gracias por la conversación y por la información.
Para que las demás puedan opinar sobre todos los mensajes lo mejor que puede hacer usted es dejar de censurarlos y publicarlos todos, así la información no será sesgada ni estará fuera de contexto.
Un saludo. Ana.
¿No le da vergüenza faltar a la verdad? No he censurado absolutamente ningún comentario y los he contestado todos. Incluso los suyos que me han parecido bastante irrespetuosos, como le he dicho al contestarle al último.
Pero en fin usted sabrá. Si eso es lo que va a enseñarle a sus hijos, por mucho que les de el pecho y la lactancia materna sea muy recomendable, no creo que vaya usted a ser la mejor madre. Lo siento mucho.
Donde está el mensaje que anteriormente se podía leer y que decia que no tratara de engañar a las lectoras diciendo que la había insultado en tweete, cosa absolutamente falsa?
Es usted tremendamente maleducada, irreverente, prepotente e intolerante. Ya ve no soy yo sola la que opina que sí artículo es irresponsable, ofensivo y carente de fundamento.
Hay muchas corrientes psicológicas distintas del conductismo y menos obsoletas, lea a ibone olza como le proponen, o hable con ella, de psicología actual le enséñara muchas cosas.
No preocupe que después de este mensaje y de volver a publicar mi respuesta mensaje no le dedicare más mi tiempo, que es oro.
Y haga el favor no se enerve ni pierda los papeles juzgándome y faltándome al respeto, que yo a usted no se lo he faltado, y la verdad estoy bastante segura y convencida de cómo educar a mis hijos, me la trae al pairo su opinión al respecto. Eso sí deje de alimentar mitos falsos y de proporcionar informaciones poco verídicas que le dejan en mal lugar cómo periodista.
Acuérdese de que su artículo venia a colación de una manifestación que realizaron algunas madres a las puertas del primark para reivindicar su derecho a amamantar en cualquier sitio, no para que les ganan monumentos, ni para demostrar que son mejores madres, ni para que les habiliten lugares e especiales en ninguna parte. Tremenda ventaja la de las mares lactantes que llevamos la comida hecha y no necesitamos ningún microondas métido, casi siempre, en un cuchitril, sucio, que huele mal porque está al lado del wáter o dentro de él.
De verdad no gaste más pensamientos en mí ni en mi familia ni en mi opción educativa, yo en las días no los pierdo.
Un saludo.
Ana
Mire señora yo no he borrado nada ni he censurado nada y estoy harta de su manera de tratarme. Trate así a quien quiera pero no a mí. Como ya le dije,no volveré a contestarle. La tremendamente maleducada, irreverente, prepotente e intolerante lo será usted. Le parecen insultos, pues son suyos. Y mi tiempo ya ve, es tan oro como el suyo, aunque usted siempre crea que lo suyo es lo bueno y se sienta por encima de los demás. Así que hale, sea muy feliz y déjeme en paz.
Por cierto antes comentabad lo de entrwvistar al equipo de la web e-LACTANCia y no puedo mas que recomendartelo encarecidamente. Gran persona gran pediatra un hombre integro culto inteligente y humano. Se llama jose maria paricio. Buscalo en facebook o en su actual hospital. Alcoy. O ver algun video suyo en youtube. Te encantara charlar co n el. Perdona las faltas.
Hola Marta, si tienes información rigurosa sobre los problemas psicológicos que puede tener un niño que mama y va al cole me gustaría que lo pusieras aquí, ya que tengo un niño de 3 años y medio a punto de empezar el colegio y que sigue mamando plácidamente a pesar de tener dientes. Por cierto, no vivimos en una caverna, si no en un ático precioso.
Hola May. Antes he hablado del conductismo en psicología, pero me he confundido. Los conductistas hablan más de las técnicas para dormir al niño y del estímulo-respuesta. Y sí te digo la verdad, pese a sus recomendaciones o a las del prestigioso Dr. Estevill, yo no soy partidaria de sus técnicas. Nunca me convencieron ni las utilicé. Donde sí aparecen muchas referencias respecto a una lactancia demasiado prolongada es en el psicoanálisis. Y la conclusión que yo he sacado de lo que dicen autores como Bowly, o Melania Klein, que recuerde ahora de memoria, es que esa lactancia demasiado prolongada no suele permitir el desarrollo del yo individual del niño. Todos ellos hablan de las bondades de la lactancia, pero hasta un cierto momento, en el que es necesario diferenciar el yo del niño del de la madre para permitirle alcanzar la autonomía. Algunos psicólogos actuales no conocidos, pero según sus resultados, creo que bastante buenos, son los que me han indicado que en el momento de la escolarización del niño, que es en el momento en el que tiene que empezar a ser autónomo ya no debería haber lactancia materna. Desde luego yo no se cómo llevaría un niño ver a un compañero de clase mamando, pero mi sentido común me dice que no le gustaría ni a uno ni a otro o que probablemente no lo entenderían muy bien ninguno de los dos. Aunque esto sí que es deducción personal como madre de tres niños que están en el colegio y tienen muy diferentes edades (6, 9 y 16) y no tiene ningún rigor científico. Luego es que hay muchas otras referencias tangenciales en otros autores. Freud relata en alguno de sus escritos como le impactó (negativamente) ver desnuda a su madre de niño y otros que no recuerdo ahora con exactitud relacionan la lactancia prolongada excesivamente con otro tipo de conductas como la de seguir durmiendo con los hijos o mostrarse desnudo delante de ellos a partir de una cierta edad, de donde se pueden derivar problemas muy específicamente descritos como el del complejo de Edipo.
Por cierto, me encanta que vivas en un ático precioso, pero me temo que si vas a llevar a tu hijo al cole no vas a poder seguir a su lado permanentemente como se hacía en los tiempos de la caverna y te vas a tener que separar de él unas cuantas horas, así que ya no podrá mamar de tu pecho siempre que le apetezca. Tal vez la vida era mejor antes, no lo se. A mí, por suerte, no me lo parece. Pero vuelve a ser una opinión personal dicha con total y absoluto respeto.
Cuando tenga un rato, si quieres, te busco información más precisa. Pero le he dedicado a este asunto de la lactancia que tengo un montón de trabajo que pendiente.
Marta, creo que equiparas la lactancia a demanda con que el niño mame las 24 horas del día hasta que se desteta y para de todo a nada de repente. Mi hijo con tres años y medio, mama a demanda, que significa que mama cuando quiere, y esto es para dormir por la noche y en algún despertar nocturno, que aún tiene no por dormir conmigo, si no porque es un niño normal.
No estaré con él las 24 horas del día, como no estoy ahora, ya que a veces incluso me atrevo a dejarle con alguna abuela mientras trabajo, voy de compras o quedo con alguna amiga. Como el cole sólo son 5 horas y no es por la noche creo que podré seguir dándole la teta a demanda.
Yo sí sé cómo llevan los niños ver a un compi de clase mamando, doy talleres de maternidad en clases de educación infantil y ellos lo ven como lo más normal del mundo, siempre que nadie les haya metido en la cabeza que eso está mal, que es de bebés o cualquier otra tontería por el estilo.
Pese a que has repetido más arriba un par de veces que no somos animales, lo somos, queramos o no. Mamíferos. Exactamente igual que los demás, con nuestros instintos y esas cosas. Es cierto que podemos hacer elecciones, y podemos elegir ignorar nuestros instintos, pero a mí me da que para algunas cosas es bueno.
Intentaré buscar algo de información de estos autores que mencionas, aunque Ibone Olza me fascina y me convence para tener la seguridad de que lo que estoy haciendo es de lo más normal.
Por último, creo que aunque has escrito un artículo de opinión limitado en espacio, has vertido opiniones que pueden ser tomadas por verdades absolutas por gente que no se informe.
Y sabes que las locas de la teta estamos siempre alerta para defendernos las unas a las otras y que lo que se escribe sobre lactancia esté siempre bien documentado.
Quizá por eso has decidido dar un poco de caña al tema, no? ;P
Muchas gracias por el entretenimiento. Afortunadamente, creo que cualquier madre que se tome en serio la lactancia materna y la decisión de dar o no dar el pecho no va a venir a informarse al blog de Marta Robles.
No May, se que «a demanda» es cuando el niño quiere. Lo que no sabía es que cuando las lactancias son tan prolongadas el niño solo quiere mamar por la noche.
En todo caso, desde luego sería bastante ridículo que alguien pretendiera informarse sobre la lactancia en un artículo de opinión. Y más concretamente en un artículo que refleja la opinión de una madre sobre su experiencia personal. Cuando yo he querido informar sobre la lactancia lo he hecho a través de entrevistas a profesionales y expertos.
Como madre de tres hijos se que los niños ven absolutamente normal que los bebes mamen…, pero no creo que les resultara normal ver mamar a niños que van al cole. Esa vuelve a ser mi opinión como madre. Y ser madre no es solo conocimiento a través de la información de otros, sino experiencia personal e intuición. Pero vamos, te aseguro que yo jamás les he hablado de de nada malo relacionado con dar el pecho a ninguno de mis hijos y los dos mayores han visto mamar a uno de sus hermanos o a dos. No se me ocurriría decirles nada malo de la lactancia, porque como ya he escrito en el artículo, la lactancia es muy beneficiosa y está recomendadísima por los especialistas en la materia, aunque eso no quiera decir que todo el mundo se tenga que decantar por ella, ahora que se puede elegir y que no haya quien opte por la lactancia artificial, sin dejar de ser igual de buena madre.
Respecto a lo de que somos mamíferos, es innegable. Concretamente los únicos mamíferos que siguen tomando leche después de la lactancia, los únicos que viven en casas y los únicos que eligen su alimentación y aun siendo omnívoros a veces deciden, por ejemplo, alimentarse exclusivamente de verduras. Quiero decir con esto que somos animales, claro que sí, pero racionales. Por eso podemos elegir.
No se a qué opiniones que pueden ser tomadas como verdades absolutas te refieres. Si es a que a mi la lactancia no me resultaba placentera o que no me gustaba mi olor corporal…, pues chica, es que es mi experiencia, no voy a mentir. También digo que se que muchas madres disfrutan enormemente con ella. Si es que no creo que se sea más mujer por ser madre ni que se sea mejor madre por elegir la lactancia materna o la artificial, pues la verdad es que es lo que creo firmemente y me parece terriblemente injusto que haya quien se permita el lujo de juzgar e incluso recriminar a alguien por su decisión en un tema absolutamente personal. Y si es que creo que las madres tienen el derecho de amamantar donde les plazca pero que yo no entiendo que quieran hacerlo en público por una cuestión de pudor, pues fíjate si está bien documentado, que es mi realidad.
Yo entiendo que se defienda la lactancia materna, pero no que se ataque constantemente a los que no quieren elegirla, o no la encuentran una experiencia maravillosa o prefieren dar de mamar en privado que en público… Y lo que tengo claro después de esta experiencia tras el artículo, es que si no se dice lo que las madres lactantes piensan la bronca es monumental. Pues ya te digo, lo que he contado en mi artículo, no para darle caña al asunto, como tú insinúas, sino a raíz de una noticia que me ha parecido susceptible de hacer pública mi opinión, que se corresponde con la de otras muchas mujers, ha sido mi experiencia. Y he dado mi opinión, sí. Yo creo que deberíais respetarla.
Lo del entretenimiento, me parece a mí que va con muy mala baba…,pero puede que me equivoque, claro.
Y si no te interesa contrastar diversos puntos de vista de la psicología, pues vuelve a ser tu decisión. Hay quien opta por solo prestar atención a los puntos de vista que coinciden con los suyos, que debe ser el caso de Ibone Oiza, a quien yo si leeré, por supuesto, porque me gusta contrastar hasta las opiniones profesionales. Buenas noches.
Aunque no he censurado ningún comentario hasta ahora, acabo de recibir dos más uno de un tal nacho que miente al decir que lo he hecho y que me insulta y otro de alguien que se identifica como «diario de una mamífera» que una vez más siente pena por mí. En ningún momento he dado ningún enfoque despectivo a la lactancia, simplemente he dicho que no todo el mundo disfruta de ella aunque sean innegables sus beneficios y que a mí no me gustaba dar de mamar en público igual que no me gusta quitarme el bikini en público aunque haya quien opine que es lo más natural del mundo y otros que argumenten que antes los seres humanos íbamos en pelotas…
Cierro aquí el asunto. Yo no quiero convencer a nadie. Mi experiencia es la que es y creo absolutamente que son igual de buenas las madres que optan por la lactancia materna que las que se deciden por la artificial, que no son más mujeres las que son madres que las que no lo son, que los beneficios de la lactancia son innegables y que igual que hay a quien le encanta dar de mamar hay a quien no le gusta nada. No creo que con esta opinión falte el respeto a nadie. A mí si me lo han faltado y mucho, cuestionándome como periodista y hasta como persona, insultándome, tildándome de maleducada y unas cuantas cosas más. Creo que ya está bien. hasta aquí he llegado. No publicaré más comentarios respecto a este asunto. Si alguna vez vuelvo a escribir sobre este tema o sobre otro en el que estéis de acuerdo o no conmigo, pues me volvéis a decir lo que queráis, pero por hoy yo creo que ya es más que suficiente. Y por cierto, amigo Nacho, ahora sí «censurado» porque ya no voy a publicar ningún comentario más sobre este tema. Consulte mi currículo, creo que usted si que está un poquito desinformado. Y si quiere mándeme el suyo y su nombre y apellido verdaderos y así hablamos de tú a tú. ¿Le parece?
Buenas noches y gracias a todos por el interés. Espero que entiendan este punto y final.
Con periodistas como tú ahora entiendo por que en este país estamos como estamos
Cuando empecé a leer me lo tomé a risa pero ahora que he terminado de leerlo todos estos comentarios me pongo a pensar… ¿Cómo puede haber gente tan mal educada e irrespetuosa? Y más aún, ¿Cómo pueden querer saber más que los demás (o creérselo) y poner en duda la profesión de una PROFESIONAL con mayúsculas como lo es Marta Robles (los años de experiencia y su currículum lo corroboran)? Opinemos lo que opinemos debemos de no faltar el respeto, sea directa o indirectamente (con indirectas que terminan siendo muy directas). Habremos cientos de personas que habremos leído el artículo o más (por decir un cifra) y todos opinaremos diferente y, como dice la escritoria del artículo, es un artículo de opinión. Sin más. No es la verdad absoluta aunque algunas personas la tomen como tal o intenten manipular o cunfundir para que lo parezca (o parezca lo que no es). Somos libres de hacer lo que creamos conveniente y de poder expresarlo ¿no? Y creo que para nada hay que hacer una bola de algo tan sencillo como esto y menos quitarle el tiempo e intentar poner de los nervios a alguien que vive por y para periodismo y que por lógica si precisa de un tiempo que es oro. Un saludo y disculpen el ponerle la guinda al pastel de leche o requesón…Pero como todos ustedes, también quería expresarme. Y como dice Marta: Sean felices
Querido Natalio, aunque había dicho que no publicaría ya nada más sobre este asunto, quería darte las gracias en público por tu apoyo tan rotundo y expresivo. Un abrazo.
Pues eso que así nos luce el pelo con ilustrados como Natalio. Y encima se cree que sienta catedra
http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/noticias/lactancia-materna-en-publico
Anda Natalio hágase un favor y lea lo que opina un estamento competente, a ver si distingue la profesionalidad de lo que no lo es.
Ay, Ana, cuánto tiempo libre tiene usted… ¡Y que gran criterio y que manera más respetuosa de dirigirse a los demás! Páselo bien. Así, a lo mejor, no está siempre tan enfadada con el mundo que no controla. Porque hay muchos mundos, aunque usted crea que el suyo reducido es el único…Igual, algún día, hasta tiene la oportunidad de comprobarlo. O no, claro.
Es verdad. Para usted solo son «ilustrados» quienes piensan como usted, quienes comparten su opinión, quienes no le llevan la contraria… ¡Que maravilla creer que siempre se sabe más que los demás! En fin. Sea usted muy feliz. Los demás haremos y pensaremos, igual que usted, lo que consideremos oportuno hacer y pensar. Sus presiones, ya ve, de poco sirven. Saludos cordiales.
Querida Ana, le aseguro que mi intención no es presionar a nadie, allá cada uno con su conciencia.
Perdón me refería a Marta
Pues lo lamento si me he equivocado. Me lo había parecido. En todo caso, no se las otras madres. Yo con el modelo que elegí (que no repito porque ya lo he contado hasta la saciedad) estoy muy satisfecha. Mis hijos son sanos, fuertes, delgados, inteligentes, buenas personas, no solo no han tenido ninguna enfermedad grave, sino que, en general, ni se acatarran…Así que tengo la conciencia francamente tranquila. De verdad, le aseguro que yo nunca jamás he dicho que estuviera en contra de la lactancia materna, que se de todos sus beneficios y que me encantan que las madres lactantes disfruten de la lactancia y sean felices con ella, dando el pecho en privado, en público o donde les resulte cómodo. Tampoco he dicho jamás que me resulte incómodo ver a una madre dando el pecho a su hijo sino que a mí me incomodaba hacerlo en público. Por lo demás, me encanta que las madres lactantes sean felices y también me encanta que lo sean las que eligen alimentar a sus hijos con biberón. Saludos. Y disfrute de su elección.
Por suerte, las madres que amamantamos a nuestros hijos no necesitamos limpiar nuestra conciencia escribiendo este tipo de artículos.
Te puedo asegurar que en ningún momento he olido a requesón, si tu lo hacías sería mas bien por una cuestión de higiene personal.
Mi hijo esta encantado con el olor que desprendo y yo con saber que es una de las mejores cosas que puedo hacer por el.
¿Limpiar mi conciencia? ¿Es que he hecho algo malo por elegir darle el pecho a mis hijos solo un mes y medio? Escribí el artículo porque era un tema de actualidad y varias mujeres que no habían elegido la lactancia materna sino la artificial me dijeron que se sentían muy presionadas y que muchas veces desde los colectivos de apoyo a la lactancia las tachaban de malas madres. Yo conté mi experiencia y animé a cada cual a hacer lo que le pareciera más oportuno, respetando todas las opciones. Gran pecado.
Y sí, claro, debe ser que yo soy sucísima, que no me lavaba cuando daba el pecho y por eso sentía que olía a requesón…¡Que quiere que le diga!
Espero que sea usted una madre muy feliz. Tanto como lo soy yo. Saludos cordiales.
Si, perdon Ana, quería decir «querida Marta» y me equivoque
Marta Robles: QUE HABLEN DE LACTANCIA LOS QUE SABEN DEL TEMA.. TÚ DA NOTICIAS QUE PARA ESO ERES PERIODISTA!!!!! Soy contadora pública, y es como si hablara de astronomía más o menos….absolutamente nada que ver, jajaja
Si no te sentís querida, no será porque no diste teta…..otra cosa habrá por allí que nada tiene que ver con la lactancia.
Una persona mayor y amargada…qué triste llegar a esa edad y no tener paz!!! Terapia de meditación y sanación te recomiendo.
Que seas muy feliz, disfrutes y valores que estás viva, además de muchas otras bendiciones que tendrás, claro.
Namasté.