Adoro Toledo, es una de esas ciudades que está sabiendo conjugar con acierto su tradicional legado gastronómico con nuevas e interesantes apuestas. Una de las más exitosas, este Botero que tiene al mando a dos Luises: Alcazar en la cocina y Camacho al mando de una impresionante bodega con más de 250 referencias. Savia joven que se ha curtido en algunos de los restaurantes con más tradición de la capital del Tormes para después volar en solitario, provocando el revuelo entre los toledanos que lo han convertido en uno de sus rincones de moda.
Ubicado a solo unos pasos de la catedral, se levanta en un edificio que lleva más de 150 años consagrado a la hostelería. Pero la tradición sólo se aprecia en parte de su decoración, sabiamente combinada con toques actuales, porque su cocina se mueve más en terrenos creativos y casi experimentales. Sería un pecado no probar su turrón de foie –también tienen mazapanes- o su bacalao con cama de pure de garbanzos.
Lee el artículo completo en El Blog de la Guía del Ocio.
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